El jueves pasado fui invitada cordialmente a ver tocar a la banda del hermano de un amigo. "Los viernes" una banda que se autodefine en el género cachichubi no se qué y que suena a todo y a nada. Pero la verdad es que qué bien suenan. Son unos escuincles cero producción, super ñoños, con la clásica guitarra (que por cierto, está tan chida, que se le ve muy grande al guitarro, batería y bajo, pero lo interesante es que integran trompeta y, chequense no más, flauta transversal. Con esto logran una mezcla de funk y ska pero con toques finos. Integran muy bien todo, excepto la voz, a cargo del guitarro. La verdad es que le falta mucha fuerza escenica a la banda, y con esa voz a medio escuchar, pues peor. Aún así prenden mucho, pero si podría extrañarse una voz chida, saliendo de un wey estileron. Lo verdaderamente pé-si-mo de la noche fue el lugar: El Osasuna, lugar ubicado al sur de la ciudad sobre avenida de la paz, sitio concurrido por chavitos del cual he tenido muy malas referencias. Pero igual fui y cuando el mesero al que se le iba la onda pero bonito, llegó y entregó la carta, nos dimos cuenta de la magnífica promoción: Bacardí a 20 peso y Absolut a 35, solo los jueves. Entonces, siendo una fiel adepta de Don Facundo, y confiando en la inmunidad que me pudo haber creado, pensé que aunque me dieran otra cosa, nada podría ser peor... Bueeeeeno, desconfié un poco y lo pedí puesto. Rotunda negativa, que en promoción no lo pueden servir puesto, no entiendo por qué, pero 20 peso, son 20 peso; y con 80 peso yo ya traía una fiestota encima. Perfecto!
Pero la historia no acaba ahí, en realidad no se que me dieron que al otro día no podía ni con mi alma. Traía un dolor de cuerpo, como sí me hubieran apaleado, la cabeza me estallaba y no les quiero contar las malditas naúseas que traía... En verdad, no fue una cruda normal, además de que el bacardí nunca me había provocado una. Sabía a ron, sí, pero como con 96 grados. ¿Alcohol adulterado o algo que en mi vida había probado? Así que mucho cuidado, esta es la nueva versión de las barras libres después de la ley prohibitiva, digamos que ahora cuesta 20 peso, pero dan la misma porquería que daban en las barras libres. Y sí en verdad les gusta la fiesta, pero prefieren cuidarse o no quieren tener más malestares de los ya propios de la peda, paguen un poco más, quizá tomen menos (que creo que tampoco está mal) pero en verdad lo agradecerán al día siguiente. Ah! y tampoco vayan al Osasuna, nada recomendable.
Pero la historia no acaba ahí, en realidad no se que me dieron que al otro día no podía ni con mi alma. Traía un dolor de cuerpo, como sí me hubieran apaleado, la cabeza me estallaba y no les quiero contar las malditas naúseas que traía... En verdad, no fue una cruda normal, además de que el bacardí nunca me había provocado una. Sabía a ron, sí, pero como con 96 grados. ¿Alcohol adulterado o algo que en mi vida había probado? Así que mucho cuidado, esta es la nueva versión de las barras libres después de la ley prohibitiva, digamos que ahora cuesta 20 peso, pero dan la misma porquería que daban en las barras libres. Y sí en verdad les gusta la fiesta, pero prefieren cuidarse o no quieren tener más malestares de los ya propios de la peda, paguen un poco más, quizá tomen menos (que creo que tampoco está mal) pero en verdad lo agradecerán al día siguiente. Ah! y tampoco vayan al Osasuna, nada recomendable.

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