Según yo el premio de consolación, es el que se lleva el que perdió. Digamos, el que tuvo todo para ganar, y de un momento a otro, lo perdió todo. Como en Chabelo, el escuincle llegaba a la catafixia con 1000 pesos, una avalancha Apache, una super dotación de Gansito, una bicicleta bmx... Entonces le decían, quieres ir a la catafixia chavo???? Y sí iba, tenía que renunciar a todo lo que había ganado. Después estaba paradito frente a tres cortinas sin saber lo que había dentro de ellas. Y siempre eran el super premio (una sala de Muebles Troncoso), el más o menos (que se comparaba un poco a lo que había renunciado) y el terriblemente infame peor premio. Y tenía que escoger, y se aventuraba a la suerte para tener el super premio. Sí lo ganaba, perfecto, sí se quedaba con el más o menos, igual.... Peeeero, si se ganaba el infame, que regularmente consistia en un anafre SIN carbón, era una desgracia. La peor de las desgracias... entonces, le daban un "premio de consolación", que casi siempre disfrutaba más la madre que el escuincle: batidoras, licuadoras, tostadoras... Así, la mente de un niñito de ocho años, no se iba tan destrozada por la derrota.
También, los premios de consolación, aplicaban en otros concursos, digo, no´más pa que no sintieras que fuiste en valde. ¿Perdiste? No hay bronca, por lo menos te llevabas algo. Era la manera más dulce de decir "Eres un total perdedor".
Así, que si, puedes ser un total perdedor, pero tienes un premio.
Entonces, ¿Qué son los perdedores que ni siquiera son acreedores a un premio de consolación?. ¿Qué pasa sí después de participar, participar y participar durante años, no te llevas ni si quiera un maldito premio de consolación? Así me pasó a mi. Bueno, nada más que yo ya sabía que iba a perder, como siempre. Digamos que en mi mente, yo ya nada más peleaba por mi premio de consolación. ¡Y ni siquiera lo gané!. No fui ni siquiera acreedora a un maldito abrazo como premio de consolación. Me dí bastante risa. Y lo primero que me pregunté: ¿No merezco, después de todo lo que he sido y hecho, un maldito premio de consolación?...
Y de inmediato me identifiqué. No fui una concursante de chabelo. Fui la tristeza y pena que daba Margarito cada vez que ganaba y después de la segunda prueba lo perdía ab-so-lu-ta-men-te todo. Al que le hacían creer que había ganado. Porque además, el perder no estaba tanto en la decisión de Margarito, lo envolvían maravillosamente y lo único que ganaba al girar la pirinola, era la posibilidad de ganar. Margarito era humillado terriblemente, hacía todo lo que le decían, y llegaba a ser complaciente en todo; así como yo. Y no sólo una vez, así, cada vez que concursaba. Justo como yo. Además, a pesar de que perdió miles de veces, seguía concursando, igual que yo. Pero lo peor, es que Margarito, era totalmente ficticio; yo, no.
Y me pasó exactamente igual que lo que a Margarito. Perdí, una y otra vez. Y siempre quedaba en mi, el sueño de ganar. "Ay pa la otra!!!" y le llegaba su premio de consolación. Así que esperando mi premio de consolación, lo intenté una última vez, como Margarito en el último programa. Donde ganó. Por fin ganó. Algo sucedió, pero ganó. Y que me lo mandan a la catafixia. Le preguntaron si quería cambiar su billete por uno más grande. Y estupidamente, contestó que si. Y le dieron una replica enorme del mismo billete que había ganado. Sin valor, obviamente. Y como siempre, volvió a perder. Lás-ti-ma-Mar-ga-ri-to!!!. Sólo que en ese concurso, no hubo premio de consolación. Como en el mío. Lo perdimos todo por querer algo más.
¿Qué hizo Margarito? Dejó de concursar. Igual que yo.

1 comentarios:
Pues me parece que Margarito, al igual que tú, nunca dejó de concursar. Esa era precisamente la maravilla de Margarito, que no importaba cuan fucked up le salieran las cosas el seguía concursando, incluso podríamos considerarlo como un idealista incansable. Sin embargo creo sinceramente que tu posición no es tan tremenda como la de margarito, ya que lo del "billetote" eso si es una putada. De manera que si él logró sobreponerse a eso no veo por que tu no puedas también recuperarte. Tal vez en ocasiones ves las cosas en blanco y negro, sin muchos matices.
Publicar un comentario en la entrada